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Los Métodos divergentes de Asahel Nettleton y Charles Finney
Por: Rick Nelson
El Bautista del Sur promedio (si tal persona existe) brinda una mirada
desconcertante cuando escucha el nombre de Asahel Nettleton, el último
gran evangelista que adoptó la doctrina de la gracia. Aunque Nettleton
(1783-1844) vió como treinta mil personas se convertían durante
una década de ministerio activo a comienzos del siglo XIX, su legado
se vió afectado por una negligencia trágica, y por no concederle
el verdadero valor a su trabajo, por parte de los historiadores eclesiásticos
contemporáneos.
Por otro lado, Charles Finney (1792-1875), ha sido recientemente el
tema de otro tratamiento biográfico extensivo.(1) Ampliamente conocido
como el padre del avivamiento moderno, Finney representa el periodo de
cambio del Calvinismo al Arminianismo como la teología dominante
para el evangelismo. Los conservadores aman a Finney por su sello evangelístico
y los liberares enfocan con orgullo su participación en la reforma
social. Mark A. Noll se refiere a Finney como la figura crucial en el evangelismo
de los americanos blancos después de Jonathan Edwards, con un impacto
más profundo en la vida de la nación que Ralph Waldo Emerson,
Horacio Mann, o Daniel Webster.(2)
El legado de Finney moldeó de manera general la teología
y metodología del evangelismo, y de forma particular el evangelismo
de los Bautistas del Sur. La publicación de sus principales obras,
"Enseñanzas en Avivamiento de la Religión" y "Enseñanzas
en Teología Sistemática", produjeron un impacto en el evangelismo
el cual ha llegado hasta nuestros días. El énfasis que los
Bautistas del Sur le brindan a aspectos como: campañas simultáneas,
preparación de campañas de avivamiento, el método
de invitación pública, y el uso de reuniones de avivamiento
como una estrategia evangelística son por lo menos atribuíbles
a la considerable influencia de Finney en el evangelismo de su época.
El estudioso de la historia de los Bautistas del Sur sabe que hasta
los inicios del siglo XX, la doctrina reformada de la salvación,
fue la posición generalmente aceptada en la vida de la Convención.
Hoy los Bautistas del Sur han adoptado una hermenéutica de la Gran
Comisión la cual coloca una mayor importancia en la responsabilidad
humana que en la soberanía divina en el tema de la soteriología
o doctrina de la salvación.(3) Como resultado de este cambio de
filosofía, los Bautistas del Sur han adoptado una extraña
mezcla de Calvinismo y Arminianismo.
Quieren ser Calvinistas al afirmar el estado pecaminoso del hombre
y la permanencia de la salvación genuina, pero rehúsan seguir
las doctrinas Reformadas de la elección incondicional, la redención
particular, y la naturaleza triunfante de la gracia divina. Bill Leonard
caracteriza como confusa la soteriología de los Bautistas del Sur.
Los herederos de las tradiciones Calvinistas y Arminianas, frecuentemente
han seleccionado y popularizado diversas doctrinas de la salvación,
las cuales, cuando se unen, tienen el potencial de crear serias confusiones
teológicas.(4)
El estado desconcertante de la doctrina de la salvación de los
Bautistas del Sur ha producido una mezcla de resultados. Jesús personalmente
reconoció que aún el Reino de los Cielos contiene una mezcla
de trigo genuino con trigo falso, en la Parábola del Trigo y la
Cizaña (Mat. 13:24-30, 36-43). Aunque los Bautistas del Sur orgullosamente
se colocan la distinción de ser la denominación no-Católica
más grande de los Estados Unidos, frutos espiritualmente enfermos
cuelgan en las iglesias hasta el punto de que el Presidente de la Convención
Bautista del Sur (SBC) enfatiza en la necesidad de una conversión
genuina entre los miembros de las iglesias, de acuerdo con su discurso
de la asamblea de 1997.
Cuando millones de nuestros miembros no muestran ninguna verdadera
evidencia bíblica de conversión, asistiendo a las iglesias
fielmente y viviendo por lo menos una vida cristiana nominal; ¿No
mostrará a nuestra amada Sión de los Bautistas del Sur como
contaminada por el pragmatismo y el orgullo, si nos atrevemos a mencionar
que el problema radica en una metodología carente de sólidos
fundamentos doctrinales? El enemigo es lo suficientemente capaz de sembrar
´mala semilla´ en el campo sin la ayuda de sinceros y descuidados
Bautistas del Sur quienes no analizan el razonamiento inherente en algunos
métodos populares evangelísticos.
Este artículo afirma de manera contundente que la creencia de
una persona, iglesia, o denominación acerca de la salvación
tiene una relación directa con el evangelismo que ellos practican.(5)
La doctrina de la salvación moldea la metodología evangelística.
La creencia es que una sana doctrina de salvación debe producir
una práctica sana de evangelismo.
Asahel Nettelton - Evangelismo Teocéntrico
Siguiendo la corriente teológica de Jonathan Edwards, quien
enfatizó la responsabilidad humana con visión Calvinista,
Asahel Nettleton representó la esencia del Calvinismo de Nueva Inglaterra
en sus días. Mientras se mantuvo firme a cada uno de los principios
del Sínodo de Dort (también conocido como los Cinco Puntos
del Calvinismo) como lo entienden sus predecesores de la Teología
de Nueva Inglaterra (Edwards, Joseph Bellamy, and Timothy Dwight), él
primeramente y como lo más importante creyó que su sistema
doctrinal era verdadera revelación bíblica.(6)
El sistema de creencias de Nettleton se puede resumir así: El
hombre, siendo totalmente pecador en su naturaleza y por su propia elección,
no puede salvarse a sí mismo.(7) Por la gracia de Dios, algunos
han sido escogidos para vida eterna.(8) Para aquellos escogidos por Dios
(los elegidos), Jesús suministró un sacrificio penal sustitutorio
por sus pecados, en la cruz.(9) Los elegidos, por quienes únicamente
Jesús murió, serán llamados por la triunfante gracia
de Dios al arrepentimiento y salvación por la fé en Cristo
Jesús(10). Ellos serán guardados por Dios para salvación
eterna.(11)
Los seres humanos deben ser divinamente regenerados o haber anulado
su naturaleza pecaminosa, antes de que se puedan arrepentir y creer en
Cristo para salvación.(12) En el sistema de Nettleton, la habilidad
humana para responder a cada etapa de la salvación viene de un acto
supremo de Dios. Si no existe una acción de parte de Dios, el hombre
permanecerá perdido y sin esperanza.(13)
La metodología de Nettleton correspondía a su teología.
El utilizó la predicación como un medio para atraer a los
pecadores a la convicción de sus pecados. El impregnó todos
sus esfuerzos evangelísticos con predicaciones fervientes y reverentes
al único Dios que puede efectuar la regeneración del pecador.
Para aquellos quienes respondían al llamado, se efectuaban reuniones
independientes de los servicios preparados; Nettleton ofrecía reuniones
de consulta, las cuales eran esencialmente grupos evangelísticos
y sesiones de consejería. En estas reuniones, las personas podían
recibir ayuda personal sin la presión del público para aceptar
el evangelio.
Pocos hombres han alcanzado el nivel de experiencia que demostró
Nettleton con su evangelismo personal. El fue un cirujano especializado
en las almas. Motivaba a aquellos que se habían mostrado interesados
por la predicación, a establecer el asunto de la salvación
de manera privada ante Dios. Las multitudes venían a una fé
salvadora en Cristo como resultado de su ministerio en barrios basura y
en iglesias de todos los tipos y tamaños. Pocos de sus convertidos
jamás abandonaron su profesión de fe para regresar al mundo.
Charles Finney - Evangelismo Antropocéntrico
Charles Finney determinó desde sus primeros días como
joven cristiano actuar en contra de lo que él creyó que eran
los efectos del evangelismo dañado por el Calvinismo y adoptado
por hombres como Nettleton. Creyendo él mismo ser un correctivo
para un énfasis exagerado en la soberanía divina, Finney
enfocó la responsabilidad del hombre como un agente para la libertad
moral.
Debido a que él fue educado como abogado y trágicamente
carecía de una educación teológica, su lectura de
las Escrituras lo persuadió a ver la salvación en términos
de una filosofía moral y legalista. Tales principios demandaban
que aquellos responsables de obedecer la ley, deben ser libres para obedecer.
Mientras que Nettleton le concede mayor importancia a la libertad de Dios,
Finney escogió enfatizar la libertad del hombre.
Finney creía que el hombre era voluntariamente y no constitucionalmente,
pecador. La elección para salvación era el resultado de un
llamamiento divino por la respuesta del hombre al evangelio. El sacrificio
hecho por Jesús pagó no por los pecados de algunos como una
pena sustitutoria, sino que le permitió a Dios perdonar a los pecadores
sin violar su propia ley ni su propia naturaleza.(14)
Michael Horton ha resumido exactamente las creencias de Finney: Dios
no es soberano, el hombre no es pecador por naturaleza; el sacrificio no
es un pago verdadero por el pecado; la justificación por imputación
es un insulto a la razón y a la moral; el nuevo nacimiento es simplemente
el efecto de técnicas exitosas; y el avivamiento es el resultado
natural de campañas estratégicas.(15)
Debido a que los hombres son agentes de libertad moral, Finney creía
que ellos podían rehúsar a la gracia de Dios. Aún
hasta después del arrepentimiento y de profesar fe en Cristo, la
salvación final de la persona permanecía sin definirse esperando
ser establecida a través de la obediencia hasta la muerte.(16)
La teología de Finney lo llevó a percibir que sólo
un enemigo, una voluntad difícil de cambiar, obstaculizaba la salvación
de las personas. Cada método utilizado por Finney fue evaluado basado
en su efectividad para romper la voluntad obstinada de los pecadores. El
pragmatismo dominaba el ministerio de Finney. Utilizando una serie de métodos
que ya estaban siendo usados, Finney revolucionó el evangelismo
y dió nacimiento al avivamiento moderno. Popularizó una forma
más dramática de predicación, usó la predicación
pública como una herramienta para aplicar presión en los
pecadores, permitiendo a las mujeres orar en reuniones públicas,
denunció a sus oponentes, cambió la tradición aceptada
de reuniones de consulta, organizó pequeños grupos de oración
y equipos de visitación en las casas, inició las campañas
evangelísticas de larga duración, y despejó el camino
para lo que más tarde sería el sistema de invitación
al público. Estas nuevas medidas causaron gran controversia, pero
tambien reportaron como quinientas mil personas a la renovación.(17)
Aplicaciones para el Evangelismo Contemporáneo
Estos planteamientos son aplicables al evangelismo moderno en dos niveles.
Primero, ¿Qué principios pueden ser obtenidos de este estudio?
Segundo, quien aporta un mejor ejemplo para el futuro del evangelismo de
los Bautistas del Sur, Nettleton o Finney?
Metodológicamente las similitudes entre Finney y Nettleton ofrecen
un excelente punto de partida para los principios de aplicación.
Si la predicación está marcada por pasión y fidelidad
a las Escrituras, la aplicación personal pertinente, la presentación
clara, y el poder espiritual, el evangelismo sera efectivo. Si los ministros
y miembros de las iglesias toman la actividad del predicador como lo hicieron
Finney y Nettleton y sus colaboradores en las reuniones, el evangelismo
será revolucionado. Ellos no sólo practicaron la predicación
personal, sino que organizaron la predicación en las iglesias preparando
reuniones evangelísticas.
Si las personas interesadas en el mensaje evangelístico son
aconsejadas apropiadamente, sin ser públicamente presionadas a hacer
decisiones prematuras (y por lo tanto falsas), los resultados del evangelismo
serían consevados en un porcentaje más alto, con decisiones
más duraderas. Si los ministros y miembros de las iglesias practicaran
un evangelismo personal teológicamente preciso, las iglesias serían
transformadas por la introducción de una nueva vida espiritual.
Si los bautistas del Sur tomaran a estos dos grandes evangelistas del
pasado como modelos para el futuro evangelístico, ¿cuál
de estos dos hombres sería el mejor candidato a seguir? Dos razones
me llevan a escoger a Nettleton: (1) El legado de Finney no puede mantenerse
luego de un minucioso examen; y (2) Mientras más se observa el legado
de Nettleton, más se obtiene un panorama claro y aparece un equilibrio
doctrinal.
El legado de Charles Finney ha sido discutido por mucho tiempo. El
profesor de evangelismo del Southeastern Seminary, Prof. Alvin L. Reid,
dice: A Finney se le atribuye el haber provisto el ímpetu para el
cambio del trabajo de Dios al trabajo de hombre en el evangelismo y el
nacimiento espiritual. La invitación pública, cultos de larga
duración (ahora llamados servicios de avivamiento o simplemente
avivamiento), y la preparación de tales reuniones, pueden ser atribuibles
en gran medida a Finney. El ha sido elogiado y condenado por este cambio.
Evaluando a Finney, debemos recordar que él estaba reaccionando
a la fría, e inerte versión extremista del Calvinismo de
sus días.(18)
Muchas de las multitudes alcanzadas por el ministerio de Finney, regresaron
al mundo. después de que la influencia del carismático evangelista
desapareció. B. B. Warfield advirtió que una gran proporción
de aquellos que fueron atraídos a las iglesias por la emoción
del servicio evangelístico de avivamiento, no fueron realmente convertidos,
como claramente se notó tiempo después.(19)
Por temor a catalogar a Warfiled como un Calvinista de Princeton y
enemigo de Finney, los testimonios de los amigos de Finney y sus colaboradores,
James Boyle, y Asa Mahan ofrecen más evidencia de que el trabajo
de Finney, debe ser visto con serias reservas, y sospechas. James E. Johnson
ha admitido dar credibilidad a la acusación de que muchas personas
que fueron atraídas por la emoción de las reuniones evangelísticas
avivadas, nunca experimentaron un cambio de corazón.(20). Boyle
escribió a Finney en 1834: Miremos los campos donde usted y otros,
y yo mismo hemos trabajado como ministros del evangelio, ¿cuál
es su estado moral ahora? ¿cuál fué su estado después
de tres meses de haberlos dejado? Yo he visitado y revisitado muchos de
estos campos, y gime mi espíritu al ver el triste, frígido,
carnal, y contencioso estado en que muchas de las iglesias han caído
muy pronto después de nuestra partida.(21) Mahan escribió
en su Autobiografía que no sólo mucha de la gente que se
convertía supuestamente en las campañas, sino también
pastores de las iglesias que dirigían las reuniones y aún
los evangelistas de las mismas, sufrían caídas morales y
espirituales, posteriormente. El escribió: Yo personalmente conocí
a casi todos ellos--yo no puedo recordar un solo hombre, exceptuando al
hermano Finney y al padre Nash, que no hayan perdido la unción después
de unos cuantos años, y que hayan llegado a ser igualmente descalificados
para ser evangelistas o pastores.(22)
Michael Horton ha tomado un liderazgo vigoroso entre los crsitianos
que atacan el legado de Finney. Horton presenta a Finney como el padre
espiritual del movimiento del crecimiento en las iglesias, el Pentecostalismo,
y del avivamiento político. El acusó a Finney (con las propias
palabras de Finney) de negar las doctrinas fundamentales: el pecado original,
la pena sustitutiva como motivo para el sacrificio en la cruz, y la divina
naturaleza del nuevo nacimiento.(23)
Debido a que Finney repudiaba los principios claves de la histórica
fé cristiana, Horton le llama no sólo un enemigo del Protestantismo
evangélico, sino también del Cristianismo histórico
en el sentido más amplio. Horton acepta que Finney estaba en lo
correcto en un único punto: El evangelio aceptado por la comunidad
de Westminster el cual él atacó directamente, y ciertamente
adoptado por todo el grupo de evangélicos, es otro evangelio, a
diferencia del proclamado por Charles Finney.
Horton hace una gran pregunta para aquellos evangélicos que
con total desconocimiento y en nombre del éxito evangelístico,
han colocado a Finney en el pedestal de héroe: ¿Hacia cuál
evangelio nos inclinaremos?(24)
Monte Wilson de manera correcta relaciona a Finney con los cambios
en los métodos evangelísticos y observa el análisis
incorrecto de Finney, de ser la naturaleza humana la raíz de sus
creencias de que los avivamientos pueden ser planeados, promovidos, y propagados
por el hombre. La tendencia moderna de confiar en la técnicas para
la preparación de las campañas avivadas, pueden ser atribuídas
al aporte de las falsas premisas de Charles Finney. Cuando el evangelismo
es evaluado sólo en base a los resultados, Finney es el responsable
de esta técnica. Cuando los ministros que no producen los numeros
apropiados son desgraciadamente retirados de los púlpitos, se observa
entonces el comentario de Finney: un buen ministro será exitoso,
aún detrás de la tragedia.(25)
Finney creía que si todos los miembros seguían su ejemplo,
el avivameinto barrería la tierra, a través de los siglos.
Sólo una década después de que su libro enfocado a
la metodología del avivamiento, Enseñanzas en el Avivamiento
de la Religión, fuese publicado, se quejó de que las reuniones
evangelísticas habían declinado tanto en cantidad como en
calidad. Wilson comenta acertadamente: Por los propios estándares
de Finney, sus enseñanzas en cómo producir convertidos, y
avivamientos, así como sus creencias, fueron examinadas como incorrectas.(26)
Sólo la eternidad mostrará cuántos que empezaron a
sentir una convicción genuina de pecado en los avivamientos de Finney,
fueron presionados a través de una decisión de salvación
falsa, y a poner en peligro la salvación de sus almas.
Finney llegó a ser el responsable de cambiar la teología
que sostiene el evangelismo. Así como el Arminianismo reemplazó
al Calvinismo, así el hombre reemplazó a Dios como el centro
de la teología del evangelismo. Robert H. Lescelius, asevera se
ha mantenido predominantemente desde el evangelismo americano.(27)
La teología y el ministerio de Finney se construyeron bajo la
falsa premisa de que el Calvinismo pone en peligro el evangelismo. Sesenta
y cinco personas se habían convertido en la iglesia en la cual Finney
fue bautizado en los dos años antes de su conversión.(28)
Finney llegó a la fé en Jesucristo en medio de una campaña
de avivamiento regional durante un periodo cuando el Calvinismo dominaba
el panorama teológico. La premisa se mantiene tan falsa hoy como
en los días de Fenney. Un contemporáneo de Finney en Gran
Bretaña, el predicador Charles Haddon Spurgeon. construyó
una gran iglesia y estuvo comprometido con la doctrina de la salvación.
El fenomenal programa popular de entrenamiento para testificar, el
Evangelismo Explosivo, vino de un pastor presbiteriano, Dr. James Kennedy,
cuya iglesia continuó el crecimiento en base a una teología
reformada. El predicador radial y escritor John McArthur Jr., pastorea
una iglesia luchadora con enfoques reformados. Uno puede defender exitosamente
la premisa de que tomar la posición de salvación Arminiana
es llegar a ser más evangelístico que una iglesia con teología
reformada.(29) Este argumento simplístico no fue correcto en los
días de Finney y no lo es ahora.
El legado de Finney debe ser catalogado como peligroso debido a la
naturaleza antropocéntrica de su teología y a los métodos
resultantes de dicha teología.(30) En su esfuerzo por refutar lo
que él vió como una forma extrema de Calvinismo, Finney hizo
un cambio de dirección de forma desordenada, lejos de Dios, y hacia
la participación del hombre en la salvación. Su evangelismo
no enfocó el punto principal del evangelio, una transformación
sobrenatural y divina de los seres humanos, de pecadores a santos. Su avivamiento
dejó atrás iglesias que quedaron en peores condiciones, porque
ellos establecieron nuevas medidas o despidieron ministros de Dios quienes
no poseían el estilo de predicación evangelista adoptado
por ellos. Cada método de Finney debe ser reevaluado de manera crítica
hasta sus más profundas bases teológicas. Para el futuro
bienestar del evangelismo, lo útil debe ser separado de lo peligroso
con respecto al ministerio de Charles Finney.
Por otro lado, Asahel Nettleton demostró el sano potencial del
evangelismo basado en una sana doctrina. El ministerio de Nettleton no
perjudicó a las iglesias; las edificó. Los ministros que
trabajaron junto a él se sintieron bendecidos como colaboradores
pastorales. Nettleton entendió que la iglesia se mantenía
aún después de que el evangelista siguía hacia otros
lugares. El creyó de suma importancia el preservar la salud de la
iglesia.
Comparado con el alto grado de deserción dejado por Finney,
Nettleton mantuvo un número notorio en la retención de miembros
en las iglesias, producto de sus reuniones. Generalmente los pastores testificaban
que después de mas de veinticinco años, casi todos los convertidos
continuaron siendo fieles seguidores de Jesucristo.(31)
Aunque los números de Nettleton no se comparan con los de Finney,
uno debe preguntarse, cuántos de aquellos que supuestamente Finney
ganó se fueron de vuelta al mundo. Comparado con Finney, Nettleton
trabajó en un área geográfica mucho más pequeña.
Los lugares donde él ministró tenían una menor densidad
de población. Debemos preguntarnos entonces, ¿Qué
habría pasado si Nettleton hubiera ido a las poblaciones que Finney
visitó?.
Asahel Nettleton entendió que la teología determina la
metodología.(32) El conscientemente trabajó con las almas
de tal forma que daba honor a la intervención divina la cual producía
la verdadera conversión. El testimonio de Bennet Tyler describió
el ministerio de Nettleton de ser como suaves lloviznas que nutrieron tierras
secas y produjeron frutos espirituales duraderos.(33)
James Ehrhard ha escrito, lo más sorprendente para los lectores
actuales es el descubrimiento de que la gran efectividad de Nettleton ocurrió
sin la utilización de ninguno de los métodos que los evangelistas
actuales piensan que son esenciales para el evangelismo.(34) Nettleton
puso a prueba la metodología a través de los estándares
de la Escrituras, porque el sabía que cualquier otro camino causaría
en última instancia la ruina, sin importar que tan exitoso pareciera.
El legado de Nettleton ofrece a los Bautistas del Sur, mejores fundamentos
para el futuro del evangelismo. El no estaba en lo correcto porque fuese
Calvinista; el estaba en lo cierto porque el supo qué era lo correcto
y qué lo incorrecto por la revelación bíblica en lugar
del razonamiento humano.(35) El creía que el hombre era totalmente
pecador por naturaleza, porque la Biblia así lo enseña. El
creía que Dios debe realizar el primer movimiento en la salvación,
porque Jesús así lo declara claramente en Juan 6:44 y 6:65.
El creyó que el sacrificio en la cruz fue una pena sustitutoria
porque el vió que las Escrituras así lo presentan. El creía
que las personas pueden ser reconciliadas con Dios, sólo por la
fé en Jesucristo y el arrepentimiento para con Dios, por la enseñanza
bíblica. El creyó que los creyentes genuinos serían
finalmente conocidos por sus vidas santificadas, ya que esto es un principio
bíblico.
Los Bautistas del Sur han establecido constantemente su alianza con
la revelación bíblica. Deberían entonces reevaluar
su compromiso con el evangelismo pragmático de Finney comparándolo
con el de la Biblia. Encontrarían que sus posiciones respecto a
la naturaleza humana deben ser repudiadas. Finney estaba equivocado acerca
de que el sacrificio en la cruz fue un pago por los pecados de nadie en
particular. El creyó que la participación humana jugó
un papel más importante en la salvación que lo que dicen
las Escrituras. Los errores doctrinales de Finney causaron errores en la
práctica los cuales todavía abundan entre los Bautistas del
Sur de hoy, especialmente en el pobre porcentaje de retención de
los recién convertidos.
El trabajo de J. I. Packer Evangelismo y la soberanía de Dios,
representa una posición más bíblica. Iniciando con
la creencia de que Dios es soberano sobre todas las cosas y particularmente
en la salvación, Packer describe la tensión bíblica
de la soberanía divina y la responsabilidad humana como una contradicción
que debe ser aceptada.(36) Packer advierte a aquellos que enfatizan en
la responsalidad del hombre en detrimento de la soberanía divina
que tal enfoque lleva a un evangelismo pragmático y calculado con
una filosofía similar al lavado de cerebro.
El acepta que tal evangelismo sería apropiado si la producción
de conversos, y no la proclamación fiel de la verdad, fuera la responsabilidad
del cristiano.(37)
Packer también ofrece una advertencia a aquellos que niegan
la responsabilidad humana para exaltar la soberanía divina. La tentación
para estas personas es el negar la responsabilidad evangelística
de todos los creyentes bajo la creencia de que Dios salvará a los
elegidos. Packer rechaza a estos creyentes, calificando de inexcusable
esta apatía evangelística.(38) Citando el ejemplo de Spurgeon,
quien dijo que nunca trataría de reconciliar a los amigos, Packer
brinda una perspectiva sana y balanceada la cual reconoce la mutua dependencia
de las aparentes verdades contradictorias. El sabiamente aconseja, En la
Biblia, la soberanía divina y la responsabilidad humana no son enemigas....Son
amigas y trabajan juntas.(39)
Esto lleva a Packer a la siguiente conclusión: El mejor método
evangelístico....es el que hace posible la más completa y
exhaustiva explicación de las buenas nuevas de Cristo y Su cruz,
y la más exacta y ansiosa aplicación de las mismas.(40)
Como creyentes activos en la autoridad bíblica, los Bautistas
del Sur creen en la pecaminosidad humana y deben posicionarse contra Finney,
junto a aquellos que afirman que los hombres son pecadores y necesitan
la salvación, sin la capacidad de auto-inducirse reformación
moral. Ellos creen que la salvación viene de un Dios santo y lleno
de gracia que proveyó un sacrificio sustitutorio en la muerte de
Su Hijo, Jesucristo. Creen que la salvación debe ser hallada por
medio del arrepentimiento y fé en Cristo como respuesta al llamado
de gracia de parte de Dios a través del poder de convicción
del Espíritu Santo.
Estas creencias deberían impulsar a los Bautistas del Sur a
repudiar sus asociaciones ideológicas y metodológicas con
Charles Finney y a acercarse al modelo desarrollado por Asahel Nettleton,
quien representa la teología y prácticas en las cuales la
Convención fue fundamentada. Finney creyó que necesitaba
moverse hacia el Arminianismo para alcanzar resultados. Su influencia causó
un movimiento extremista en dirección a la responsabilidad del hombre.
Los Bautistas del Sur necesitan volver a revisar el cambio excesivo de
Finney hacia el hombre y alcanzar el equilibrio bíblico en su teología
y práctica nuevamente.
En días recientes, el autor se regocijó al escuchar al
Dr. Timothy George decir que es bueno que los Bautistas del Sur se encuentren
reabriendo diálogos acerca de estos asuntos tan importantes. Es
positivo, como el Dr. George dice, que estemos hablando de la doctrina
de la salvación en estos días, en lugar de la ordenación
de homosexuales en el ministerio. Testifica de la autenticidad de la autoridad
bíblica en nuestra familia de la fé. Reunámonos por
lo tanto, con Biblias abiertas, corazones abiertos, reuniones controladas
por Cristo, y reestablezcamos el equilibrio correcto con los Bautistas
del Sur en lo relacionado con la soberanía divina y la responsabilidad
humana en la doctrina de la salvación.
Este Material fué tomado de la revista The Founders Journal,
Issue 33 Summer 1998
Traducido por Dairon C. Hawkins
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