DIOS ES INMACULADAMENTE SANTO: "¿Quién como
tú,
Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú,
magnífico
en santidad..." (Éxodo 15:11); "Pues que yo soy
Jehová
vuestro Dios, vosotros por tanto os santificaréis, y
seréis
santos, porque yo soy santo..." (Levítico 11:44); "No
hay
santo como Jehová: Porque no hay ninguno fuera de ti..." (1
Samuel 2:2); "He aquí que en sus siervos no confía, Y
notó necedad en sus ángeles..." (Job 4:18); "Porque
tú no eres un Dios que ame la maldad: El malo no habitará
junto á ti. No estarán los insensatos delante de tus
ojos:
Aborreces á todos los que obran iniquidad" (Salmo 5:4,5); "Tú
empero eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel"
(Salmo
22:3); "Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo,
Jehová de los ejércitos: toda la tierra está llena
de su gloria" (Isaías 6:3); "Muy limpio eres de ojos
para
ver el mal, ni puedes ver el agravio: ¿por qué ves los
menospreciadores,
y callas cuando destruye el impío al más justo que
él"
(Habacuc
1:13); "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que
está
en los cielos es perfecto" (Mateo 5:48); "Que Dios es luz, y
en
él no hay ningunas tinieblas" (1 Juan 1:5); "Santo,
santo,
santo el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de
venir" (Apocalipsis 4:8).
La bondad, la verdad y la justicia, son atributos
morales de Dios. La santidad no es un atributo distinto de estos; sino
un nombre el cual incluye a todos ellos, en vista de la
oposición
de ellos a las calidades contrarias. Ello implica la perfección
de lo agregado; --la ausencia de todo en ello contrario de cualquiera
de
las propiedades incluídas.
Los hombres son impíos. Aun los más
puros de ellos tienen sus manchas. Es util en contrastar el
carácter
de Dios, en este respeto, con aquel de los hombres. Esto aumenta el
amor
y la admiración nuestra, añade fervor a nuestra
devoción,,
incita para adorarle en la belleza de la santidad, y para imitarlo en
nuestras
vidas y carácter. "Sed santos, porque yo soy santo" (1
Pedro
1:16).